No podía escribir, no podía entender, sólo me quedaba ocupar mi tiempo en nada; aquella nada nombrada trabajo.
Sacudo mi cabello hace 15 minutos (siendo ya las 3:54 am), y noto que ya son siete años, siete abriles, siete primeros de abril, aquel número siete bendito. Y sentir que fue hace un tiempo llegue a Huancayo a visitar a mi pareja, aquel miércoles 31 de Marzo, pero yo tan promiscuo le dije que me iba devuelta ese mismo día, pero lo que no sabía era que al día siguiente tenía que encontrarme con Sofía en la misma ciudad (como todo mal tramposo fui descubierto).
Tal vez no deberían ser siete, en si deberían ser once o tal vez más, muchos más, tal vez siglos, pero solo se queda en ese tal vez, pero ese tal vez quiero que se convierta en aquella vez… pues creo que ya debería irse de mi ser todo ese amor, dolor, calor, silencio y bastante vacio.
Deje de escribir porque estaba en esa monotonía de escribir sobre ella, describir sueños y situaciones que no estaban acorde a lo que pensaba, no sé si volveré a escribir sobre ella o tal vez sea esta una de mis tantas pataletas (esperaría que no fuese así).
Feliz primero mujer, y sigue descansando en paz, que yo no tengo esa misma paz… aún sigo vivo y no sé por cuánto tiempo más.
0 comentarios:
Publicar un comentario