Aquella compañera nació, ahora siento que me arropa cada día antes de salir a seguir con mi inmaduro trabajo. Comienzo a pensar que estos tiempos son aun todavía, la felicidad parcha heridas y remienda ilusiones.
Aun contemplo los suaves hilos de juventud, que deshilachaban los años de espera. Siendo ya mas de un año que los sastres emprenden la obra de tal vestimenta, que nos unirá por años. Aquel blanco tul resaltara sus pómulos sonrojados, cuando llegue a jurarle amor eterno y así introduciendo la sortija con el recuerdo universal.
Este poema entregare a su primera noche perdida en la inconciencia mía.
Descarta mi noche en el amanecer
pues el sol será nuestro portero
y el viento rellenara el recuerdo
Abandona mi empecinado pasado
y embarca la luz que te daré hoy
pues tendrá nuestra senda y alma
Óyeme mujer sin enloquecer
aumenta tu calor y se mi crucero
con el beso silencioso y lerdo
Abrázame corazón joven calado
y mira el mañana domingo a hoy
pues cariño ahí estará la calma.
Sencillamente hoy mis brazos esperan estar contigo en esta y la siguiente muerte en vida.
Te amo mi silenciosa doncella del cuento abstracto que algún narrador lo tendrá presenten su vida.
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